Uno de los mayores problemas del transporte urbano en las grandes ciudades es el retraso de los autobuses atrapados en el tráfico.
Al compartir la misma vía con los automóviles, los autobuses pierden tiempo y rompen la regularidad del servicio en toda la ciudad. Para resolverlo, Bakú implementó una solución efectiva: carriles exclusivos para autobuses.
Estos tramos permiten que el transporte público evite los embotellamientos, aumente su velocidad media y garantice que miles de pasajeros lleguen puntualmente a su destino.
¿Pero cuánto tiempo realmente ahorran estos carriles cada día a los pasajeros?
Desde la Agencia de Transporte Terrestre de Azerbaiyán (AYNA), en respuesta a Baku.ws, explicaron: “El número de autobuses y la frecuencia de los servicios se ajustan según la demanda. Sin embargo, en horas punta, los atascos alargan los intervalos, por lo que se incorporan más vehículos para mantener el servicio en orden.”
Actualmente, Bakú cuenta con más de 112 kilómetros de carriles para autobuses en unas 40 calles y avenidas. Gracias a ellos, alrededor de 1 millón de pasajeros diarios se benefician del transporte público más ágil. En algunos distritos, el tiempo de viaje se redujo entre 12 y 22 minutos.


