Según las estadísticas oficiales, Azerbaiyán recibió 1,72 millones de extranjeros y apátridas entre enero y agosto de 2025. Esto representa un 1,6% menos en comparación con el mismo período de 2024. Aunque la caída parece pequeña, los expertos señalan que refleja una tendencia sostenida de reducción gradual del turismo.
El economista Natig Jafarli considera que el cierre de las fronteras terrestres es uno de los principales factores. En comentarios en redes sociales, destacó que las restricciones en los viajes por tierra y ferrocarril afectan tanto a la economía en general como al sector turístico en particular.
Al mismo tiempo, los datos oficiales muestran que el 22,6% de los visitantes extranjeros entraron al país por tierra o ferrocarril, mientras que otro 1,4% lo hizo por mar. Esto ha generado interrogantes dentro de la sociedad, dado que los ciudadanos azerbaiyanos aún no pueden cruzar las fronteras por tierra y dependen mayormente del transporte aéreo, incluso para viajes cortos a países vecinos.
El mantenimiento del cierre de fronteras terrestres influye no solo en la movilidad de la población, sino también en la dinámica del sector turístico. En comparación con el año anterior, las llegadas desde los países del Golfo disminuyeron un 6,3%, y desde la CEI un 6,1%. Por otro lado, el número de turistas procedentes de la Unión Europea aumentó un 7,5%. Rusia sigue siendo el mayor mercado emisor, representando alrededor del 25% de todas las visitas.
Los representantes del sector turístico señalan que la competencia en la región por atraer turistas es cada vez más intensa. Georgia, Turquía y Armenia muestran crecimiento, mientras que Azerbaiyán enfrenta retos vinculados a su régimen fronterizo. Según hoteleros locales, la situación actual dificulta presentar al país como un destino abierto y accesible.
Los expertos también destacan los efectos internos. Las restricciones han elevado los costos de viaje para los ciudadanos, quienes antes recurrían a autobuses o trenes para desplazamientos económicos. Además, la prolongación de estas medidas tras el fin de la pandemia genera debate sobre su pertinencia.
En resumen, en un contexto de disminución del turismo, Azerbaiyán afronta retos en el desarrollo del sector, en garantizar movilidad asequible para su población y en reforzar su imagen internacional. La reapertura de las fronteras terrestres sigue siendo uno de los temas más debatidos por expertos y ciudadanos.


