El Kremlin ha dejado claro que no desea verse envuelto en la creciente guerra de declaraciones entre el expresidente estadounidense Donald Trump y el vicepresidente del Consejo de Seguridad ruso, Dmitri Medvédev, sobre amenazas nucleares.
Al responder a preguntas de la prensa, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, instó a la cautela en la retórica sobre temas nucleares.
“Rusia trata el tema de la no proliferación nuclear con la máxima seriedad. Creemos que todos deben ser extremadamente cuidadosos con su lenguaje cuando se trata de asuntos nucleares”, afirmó Peskov.
Estas declaraciones siguen a la reciente afirmación de Trump de que desplegaría dos submarinos nucleares estadounidenses más cerca de aguas rusas, en respuesta a los comentarios beligerantes de Medvédev, quien había lanzado amenazas veladas sobre la implicación occidental en Ucrania.
Peskov restó importancia a la advertencia de Trump, señalando que “los submarinos estadounidenses ya están de patrulla; eso forma parte de las operaciones rutinarias”.
Preguntado sobre los comentarios cada vez más agresivos de Medvédev en redes sociales sobre política exterior, Peskov aclaró que la postura oficial de Rusia solo la define el presidente Vladímir Putin.
“En nuestro país, la política exterior la determina el jefe de Estado, el presidente Putin”, dijo, distanciando de facto al Kremlin de las palabras de Medvédev.
También reconoció que las diferencias dentro del liderazgo político no son exclusivas de Rusia.
“En Estados Unidos y Europa también hay funcionarios con posturas muy radicales. Siempre ha sido así”, añadió Peskov.
Las declaraciones sugieren que el Kremlin intenta proyectar un tono más mesurado sobre temas nucleares en medio del aumento de tensiones internacionales y la retórica política aguda a ambos lados del Atlántico.


