En Azerbaiyán, la edad promedio para casarse ha ido aumentando en los últimos años. Cada vez más jóvenes retrasan la vida familiar. Expertos advierten que esta tendencia —impulsada por factores sociales, económicos y psicológicos— podría debilitar la institución tradicional del matrimonio.
Presión Económica y Prioridad a la Carrera Profesional
Según Mehriban Zeynalova, presidenta de la ONG “Mundo Limpio”, muchos jóvenes dedican la mayor parte de su tiempo a estudiar o trabajar, sin espacio para construir relaciones.
“La gente está tan centrada en lograr estabilidad financiera y profesional que el matrimonio pasa a segundo plano”, explicó.
Los hombres suelen posponer el matrimonio hasta sentirse económicamente capaces de mantener una familia, mientras que las mujeres priorizan la educación y el desarrollo profesional.
Zeynalova añadió que, a diferencia del pasado, los padres ya no asumen el rol de apoyo económico en los matrimonios. “Cuando se involucran, muchas veces es para ejercer control, no para ayudar”, señaló.
Temores Psicológicos y Expectativas Irrealistas
La psicóloga Aytan Alakbarova explicó a Sherg.az que muchos jóvenes experimentan mentalmente “dramas familiares” incluso antes de casarse. El miedo a los conflictos y a las responsabilidades los aleja de esta decisión.
Agregó que las expectativas sociales —como fiestas de compromiso lujosas, celebraciones tradicionales costosas y presión social— también influyen en la reticencia.
Además, algunas mujeres que se enfocan en sus carreras terminan comparando sus ingresos con los de sus posibles parejas, lo cual genera tensiones.
“Si una mujer gana más, puede preguntarse por qué debería mantener a su esposo. Esta mentalidad debilita la confianza en el matrimonio”, explicó Alakbarova.
Préstamos, Bodas y Riesgos de Divorcio
Los préstamos solicitados para cubrir bodas también generan conflictos. Algunas parejas comienzan su matrimonio con deudas, lo que rápidamente lleva a discusiones.
“Los desacuerdos sobre deudas pueden terminar en divorcio en cuestión de meses”, afirmó Alakbarova.
Incluso hay jóvenes que, al considerar gastos futuros como fiestas de revelación de género o cumpleaños infantiles, prefieren no casarse.
“Para muchos, el matrimonio se ha convertido en un peso más que en una alegría”, observó.
¿Cuál es la Edad Ideal para Casarse?
Pese a los desafíos, los expertos coinciden en que existe un rango de edad más saludable para casarse. Según Alakbarova, las uniones más estables suelen darse cuando las mujeres tienen entre 22 y 24 años, y los hombres entre 26 y 27.
“A esa edad, las personas son más maduras y conscientes de sus responsabilidades”, concluyó.


