Yousif Pezeshkian, hijo del presidente de Irán, se pronunció en contra de los sectores radicales que atacan la política de fortalecer lazos con Azerbaiyán, y pidió una postura basada en la razón y la evidencia.
“Nuestras acciones tienen consecuencias de las que no podemos escapar”, afirmó en un comunicado. “La madurez no es solo creer en lo que decimos, sino también pensar en las consecuencias, evaluar los posibles daños y estar dispuestos a aceptar los resultados”.
Pezeshkian criticó a figuras públicas que, sin pruebas, han repetido acusaciones de que Bakú estaría ayudando a Israel. Preguntó si los servicios de inteligencia o seguridad iraníes, o los propios iraníes residentes en Azerbaiyán, habían aportado alguna evidencia. “La respuesta es clara: ninguna fuente oficial ha confirmado tales acusaciones”, subrayó.
Advirtió que difundir estas acusaciones solo sirve para tensar innecesariamente las relaciones bilaterales. Al exponer tres posibles escenarios, Pezeshkian rechazó tanto la guerra con Azerbaiyán como la situación de “ni guerra, ni paz”, argumentando que ambas dañarían los intereses de Irán. En cambio, defendió la tercera opción: cooperación pragmática a pesar de las diferencias políticas y estratégicas.
“Las discrepancias políticas son normales, pero aún podemos encontrar puntos en común en áreas como el comercio, la economía e incluso la seguridad”, concluyó.


