En toda Europa, miles de hoteles intensifican su pulso contra el gigante en línea Booking.com, acusando a la plataforma de distorsionar la competencia y abusar de su dominio del mercado. El conflicto ya ha llegado a los tribunales: asociaciones hoteleras reclaman indemnizaciones por los daños causados, según afirman, por la política de “mejor precio” aplicada entre 2004 y 2024.
Las apuestas son altas: en 2023, Booking Holdings controlaba el 71% del mercado europeo, mientras que las reservas directas se desplomaban. Para los hoteles, no se trata solo de un desacuerdo contractual: es una cuestión de supervivencia en un mercado donde una sola plataforma dicta las reglas.
Los hoteles de Azerbaiyán bajo la sombra de la disputa
Aunque las demandas se desarrollan en Europa, el tema resuena en Azerbaiyán, donde la mayoría de los hoteles —desde grandes cadenas internacionales hasta pequeñas casas de huéspedes— dependen en gran medida de Booking.com para llenar sus habitaciones. Expertos advierten que esta dependencia deja a los negocios locales en una posición vulnerable.
Ceyhun Ashurov, docente en la Universidad de Turismo y Gestión de Azerbaiyán, declaró a Kaspi:
“En Azerbaiyán, Booking.com ya ocupa una posición mucho más fuerte que otras plataformas. Sus comisiones, alrededor del 20%, son muy significativas. Por cada habitación de 100 manats, 20 van directamente a la plataforma. Esta dependencia ejerce una gran presión sobre los hoteles.”
Ashurov añadió que la regla del “mejor precio” encierra a los hoteles en el sistema:
“Los hoteles aceptan porque el volumen de ventas es mayor a través de la plataforma. Pero el precio de la visibilidad es alto: reduce la flexibilidad y erosiona la rentabilidad.”
Sin representación local, sin impuestos
El consultor turístico Afsun Ahmadov señaló otro problema:
“La plataforma no tiene representación oficial en Azerbaiyán, no paga impuestos locales y aun así domina el mercado. Los hoteles no pueden ofrecer mejores precios en sus propios sitios web porque los contratos de Booking lo prohíben. Esto perjudica tanto a los empresarios como al Estado.”
El eslabón perdido: la unidad hotelera
En Europa, los hoteles se enfrentan a Booking mediante demandas colectivas. En Azerbaiyán, sin embargo, la falta de asociaciones hoteleras fuertes hace improbable una resistencia similar. Según la experta Aytaj Naziri:
“La mayoría de los pequeños hoteles intenta evitar las comisiones ofreciendo descuentos por WhatsApp o teléfono. Pero si Booking lo descubre, puede restringir sus perfiles. Lo que necesitamos es una Asociación Hotelera unificada que pueda negociar condiciones más justas. Sin unidad, los hoteles individuales son demasiado débiles.”
Los especialistas advierten que el resultado de los juicios europeos podría repercutir en Azerbaiyán. Si los tribunales europeos anulan la cláusula de paridad de precios, Booking podría verse obligado a eliminarla también aquí. Hasta entonces, los hoteles seguirán atrapados en un sistema que da visibilidad, pero a un alto costo.


