Nariz pequeña, ojos rasgados, rasgos faciales definidos, piel tersa, labios carnosos…
En redes sociales abundan las mujeres con estas características, vistas como el ideal de belleza y la “imagen perfecta” por los usuarios.
Estos rasgos corresponden a los estándares de belleza modernos, promovidos a través del cine y las plataformas digitales. Muchas chicas jóvenes intentan imitarlos recurriendo a procedimientos cosméticos y cirugías plásticas. Sin embargo, incluso después de tales cambios, muchas siguen insatisfechas con su aspecto. Estos estándares reducen con frecuencia la autoestima y el amor propio.
Entonces, ¿cómo encontrar una salida? ¿Cómo ayudar a una persona a aceptar su apariencia?
La psicóloga Minara Sabzalieva explica que el rechazo de la propia imagen puede deberse a varias razones:
“La primera es la baja autoestima interna, que a menudo se forma en la infancia. No solo influyen los traumas psicológicos, sino también el entorno social, los valores y las creencias. El problema no está en la apariencia, sino en las creencias de la persona. Piensa que su rostro o cuerpo no son lo suficientemente buenos y cree que por eso no la quieren.
La segunda razón son las imágenes creadas en redes sociales. Al compararse con estos estándares idealizados, rara vez alguien se siente satisfecho.
La tercera razón son las normas sociales que asocian el valor de la mujer con su apariencia. Durante mucho tiempo, la belleza ha sido el criterio principal de evaluación de la mujer, y desde muy jóvenes las chicas enfrentan estos estereotipos.”
La psicóloga también compartió recomendaciones sobre cómo aprender a aceptarse:
“Para amar la propia apariencia, hay que trabajar en el sentido de valor interior. La psicoterapia ayuda a comprender que el valor de una persona no se limita a su aspecto externo. En segundo lugar, es importante aceptar las redes sociales tal como son, entendiendo que las imágenes filtradas y poco realistas forman parte de su naturaleza. Además, el desarrollo de cualidades y habilidades internas reduce la insatisfacción con la propia imagen.”
Minara Sabzalieva aconseja a padres y educadores: en lugar de decir a las niñas desde pequeñas “eres guapa”, es mejor resaltar su inteligencia, capacidades y talentos. Estas palabras tienen un efecto más positivo en la formación de la personalidad en el futuro.


