Las zonas costeras en distintas regiones del planeta se enfrentan a una grave amenaza: la erosión, causada por la pérdida de arena, que cada vez es más difícil de frenar.
Así lo informa el periódico Financial Times.
“Desde Miami hasta Barcelona y la Costa Dorada de Australia, las autoridades intentan averiguar cómo salvar las líneas costeras de la erosión en los próximos años. Parte de la erosión se debe a causas naturales. Pero las tormentas, las mareas altas y el aumento del nivel del mar —provocado por el calentamiento global de origen humano que derrite los glaciares— agravan la situación”, señala el medio.
Para restaurar las líneas costeras se recurre a la importación artificial de arena, que actúa como barrera natural contra las inundaciones. Sin embargo, el precio de la arena sube y la oferta cae por la alta demanda en la construcción y otros sectores.
En Rodanthe, Estados Unidos, 11 casas han colapsado en el océano debido a la erosión desde 2020. Las autoridades locales calculan que restaurar las playas costaría más de 40 millones de dólares, fondos de los que la ciudad no dispone.
La costa de Barcelona pierde 30.000 metros cúbicos de arena al año, el equivalente a 12 piscinas olímpicas, según el periódico. A pesar de las medidas para frenar la erosión, algunas playas podrían “desaparecer por completo”.


