El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia acusó al Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) de intentar aprovechar las tensiones entre Moscú y Bakú para organizar provocaciones que inciten el conflicto étnico.
Según la portavoz María Zajárova, Rusia dispone de información que sugiere que servicios secretos ucranianos están preparando actos de sabotaje con la participación de desertores rusos, quienes, a cambio de dinero, estarían dispuestos a atacar a ciudadanos e instituciones azerbaiyanas bajo falsa bandera rusa.
Zajárova afirmó que el objetivo es crear una imagen ficticia de agresión rusa contra Azerbaiyán y difundirla en medios de comunicación de Azerbaiyán, Turquía y Europa.
Hasta el momento, ni Kiev ni Bakú han respondido oficialmente a estas acusaciones.

