El exministro de Asuntos Exteriores de Azerbaiyán, Tofiq Zulfugarov, ha restado importancia a las recientes emisiones anti-azerbaiyanas en la televisión estatal rusa, afirmando que estos ataques mediáticos no afectan las políticas de Bakú.
El programa acusó al gobierno armenio de desatender a los armenios étnicos que abandonaron Karabaj, sugiriendo que fueron desplazados por la fuerza, cuando en realidad se marcharon voluntariamente. También se utilizó el término “Artsakh”, lo que según Zulfugarov es una violación del derecho internacional y un intento de legitimar una entidad territorial inexistente, calificándolo de falta de respeto abierta a la soberanía de Azerbaiyán.
En declaraciones a Oxu.Az, Zulfugarov señaló que ciertos círculos en Rusia llevan seis meses impulsando deliberadamente una política anti-azerbaiyana:
“Viejos argumentos antes usados por los armenios ahora se reciclan en la televisión rusa. Rusia no puede influir en Azerbaiyán con un simple programa de televisión. Tampoco tiene la capacidad real de crear obstáculos económicos o políticos serios para nuestro país.”
Según él, estas transmisiones buscan apoyar indirectamente a las fuerzas opositoras en Armenia que se resisten a las conversaciones de normalización con Azerbaiyán.
Aseguró que esa propaganda no desviará el proceso:
“Lo fundamental es que [el primer ministro armenio] Pashinián no retroceda en su posición. EE.UU. debe seguir presionando a Armenia en esta dirección. Azerbaiyán sigue una política independiente basada únicamente en sus intereses nacionales y estatales, sin ceder ante influencias externas.”


