Con las temperaturas de verano llegando a 40 grados en todo Azerbaiyán, crece la frustración entre los usuarios del transporte público debido a los sistemas de aire acondicionado averiados o inexistentes. El aumento de las quejas pone de manifiesto no solo la incomodidad de los pasajeros, sino también cuestiones de seguridad y derechos.
El experto en transporte Aslan Asadov dijo a Bizim.Media que el problema no se limita solo al verano.
“La comodidad del pasajero es lo primero que se ve afectado, lo que mina la confianza pública en el sistema de transporte. Lamentablemente, algunos conductores y operadores creen erróneamente que el uso del aire acondicionado es un gasto innecesario de combustible. Eso es un error. Una mala ventilación afecta tanto la salud de los pasajeros como la calidad general del servicio”, explicó Asadov.
Pidió sanciones más estrictas para los operadores negligentes y estándares de servicio más altos en el sector.
Según la Ley de Transporte por Carretera de Azerbaiyán, los operadores están legalmente obligados a cumplir con las normas de seguridad e higiene—incluyendo sistemas de ventilación funcionales. No hacerlo puede resultar en multas para los transportistas.


