BAKÚ, 21 de julio — Unas declaraciones recientes del abogado y escritor azerbaiyano Müşfiq Abbasov han desatado una fuerte polémica en redes sociales y medios locales, luego de que afirmara que el país atraviesa un “proceso masivo de gayificación” y responsabilizara de ello a la falta de maestros hombres en las escuelas.
En un video ampliamente compartido en plataformas sociales, Abbasov afirmó que la escasez de docentes masculinos en la educación secundaria está influyendo negativamente en la identidad de género de los jóvenes. Citó como ejemplo su pueblo natal en la región de Tovuz, donde, según él, solo 15 de más de 250 maestros en cuatro escuelas son hombres.
“Los maestros hombres sienten vergüenza y ni siquiera entran en la sala de profesores”, dijo. “¿Qué pueden hacer uno o dos hombres entre 50 mujeres? El Ministerio de Educación debe tomarse esto en serio. Los niños no pueden crecer como hombres si solo están rodeados de mujeres.”
Además, Abbasov criticó la creciente visibilidad de personas LGBTI+ en los medios y en la televisión, sugiriendo que su representación —a menudo vinculada con “estilos de vida lujosos”— fomenta esta supuesta “tendencia” entre la juventud.
Críticas por promover estigmas y discursos peligrosos
Sus declaraciones fueron recibidas con duras críticas por parte de activistas de derechos humanos, educadores y miembros de la sociedad civil, quienes lo acusaron de promover prejuicios sin base científica y de desviar la atención de los verdaderos problemas estructurales del sistema educativo.
“Culpar a la homosexualidad por la presencia de mujeres en la docencia o por la visibilidad LGBTI+ es no solo absurdo, sino profundamente irresponsable”, señaló una experta en educación. “Este tipo de retórica envenena el debate público y refuerza estigmas peligrosos.”
Asimismo, distintos analistas remarcaron que equiparar la masculinidad con la presencia de figuras de autoridad masculinas reproduce estereotipos de género obsoletos y socava el papel de las mujeres en profesiones clave como la docencia.
Una muestra de tensiones sociales más profundas
Varios comentaristas interpretaron las palabras de Abbasov como un reflejo de tensiones sociales más amplias ante los cambios culturales, la visibilidad de las minorías sexuales y la falta de educación inclusiva.
“Esto va más allá de una opinión individual: revela una incomodidad social mal canalizada frente a la diversidad de género y orientación sexual”, afirmó un sociólogo político.
En lugar de alimentar discursos de pánico moral, muchos piden que se enfoquen los esfuerzos en mejorar las condiciones laborales del magisterio, garantizar una educación inclusiva y fomentar el respeto a los derechos humanos.
El verdadero desafío para el sistema educativo azerbaiyano, concluyen los expertos, será construir un entorno de aprendizaje donde todos los estudiantes —sin importar su identidad de género u orientación sexual— puedan desarrollarse en un ambiente seguro, respetuoso y libre de prejuicios.


