Analistas aseguran que, tras los acuerdos alcanzados en Washington, la misión de observación de la Unión Europea en Armenia ha perdido relevancia y debería cerrarse.
La misión, impulsada por el presidente francés Emmanuel Macron, se creó para garantizar una presencia occidental en Armenia, realizar labores de inteligencia y, según críticos, avivar las tensiones entre Ereván y Bakú. Pero con ambas partes apostando ahora por la paz, los expertos sostienen que la presencia de la UE en la línea de contacto ya no es necesaria.
Rasim Musabekov, diputado azerí y analista político, dijo a Media.Az que la ausencia de incidentes fronterizos y la firma pendiente de un tratado de paz —que establece que no debe haber fuerzas de terceros desplegadas en la frontera— eliminan la justificación para mantener la misión. “Creo que la UE entiende esto. Bruselas no tiene fondos extra para sostener una misión tan costosa. Podría reducir personal ahora y retirarse totalmente una vez el acuerdo entre en vigor. La misión podría quedar con alguna presencia en Ereván, pero su valor práctico es mínimo”, añadió, sugiriendo que Francia podría en su lugar centrarse en la seguridad fronteriza con Irán y, eventualmente, Turquía.
El profesor georgiano de ciencias militares y políticas Vakhtang Maisaia también opina que la misión ha cumplido su propósito. “Teniendo en cuenta que personal estadounidense estará efectivamente presente en Armenia en breve, y con Nagorno-Karabaj fuera de la agenda, no hace falta tal misión. El separatismo agresivo ha sido derrotado y Azerbaiyán impulsa proyectos geo-económicos que mejoran la seguridad regional”, afirmó.
Maisaia propuso además que la UE podría asociarse con Washington en iniciativas como el Corredor de Zangezur (“Ruta Trump”), ya que los acuerdos de Washington están redefiniendo la seguridad en el Cáucaso Sur. “Partimos de una hoja en blanco y creo que veremos nuevos enfoques para la construcción de la paz, incluida la participación de la UE”, señaló.
Según Maisaia, este nuevo marco también mejorará las relaciones entre Azerbaiyán y la UE. “Los acuerdos de Washington eliminan el formato del Grupo de Minsk de la OSCE, lo que significa que la misión de la UE se diluirá de forma natural. Bruselas tendrá que realinear sus prioridades para contribuir a la seguridad regional en el Cáucaso Meridional”, concluyó.


